lunes, 14 de enero de 2013

Vivimos así


¿Dónde estamos?


domingo, 13 de enero de 2013

Revolution


Rueda de prensa


Records Guiness

Diversos personajes se acercaron a la sede de la famosa Guía Guiness de records mundiales para ‘renovar sus títulos’.
Entró Cenicienta y a los cinco minutos salió llena de alegría:
¡¡Sigo siendo la más bella del Mundo!!.
Luego entró Pulgarcito y a los pocos minutos salía saltando y de lo más contento:
¡¡Todavía no hay nadie más pequeño que yo!!.
Entró DUMBO y enseguida salió feliz, batiendo sus orejas:
¡¡AÚN SOY EL ÚNICO ELEFANTE VOLADOR!!.
Entró ALÍ BABÁ escoltado por sus 40 ladrones… y a los 10 minutos salió rojo de la rabia, insultando y gritando en alta voz:
¿¿¿Quién coño es Bankia???

sábado, 12 de enero de 2013

Entre amigas


Recortes


En la consulta

Siempre te preguntan cuando llegas a la consulta del médico la razón de tu visita, y tienes que contestar delante de otros y a veces, es muy desagradable.
No hay nada peor que una recepcionista que te pide que le digas qué te pasa en una sala de espera llena de pacientes.
Una vez entré a una consulta y me acerqué a la recepcionista (muy poco simpática):
- Buenos días, señorita.
La Recepcionista me dijo:
- Buenos días, señor, ¿por qué quiere ver al doctor ?
- Tengo un problema con mi pene, contesté...
Como algunos se rieron, la recepcionista se irritó y me dijo:
- Usted no debería decir cosas como esas delante de la gente.
- ¿Por qué no...? usted me preguntó qué me pasaba y se lo dije,
La Recepcionista -sonrojada- me dijo:
- Podría haber sido más disimulado y decir por ejemplo que tenía irritado el oído y discutir el problema con el doctor más tarde y en privado.
Y yo le contesté:
- Y usted no debería hacer preguntas delante de extraños, si la respuesta puede molestar.
Entonces, sonreí, salí y volví a entrar:
- Buenos días, señorita!
La recepcionista se sonrió socarronamente y preguntó:
- ¿¿Sí?
- Tengo problemas con mi oído...
La recepcionista asintió y se sonrió, viendo que había seguido su consejo y me volvió a preguntar
- Y… ¿qué le sucede a su oído, señor?
- que me escuece al mear...
Las risas en la sala de espera fueron de antología...