Pepe, estoy por creer que Adán y Eva eran cubanos...
¿Y eso por qué?
Porque no tenían ropa, andaban descalzos, no los dejaban comer ni manzanas, y les insistían que estaban en el paraíso...
Pasar el rato, humor, todo el humor, y muchas curiosidades. Recopilado de las conversaciones populares, de la prensa general y del tráfico constante de mails. No es creación propia ni se pretende reflejar el pensamiento del autor del blog. Puede haber ocasionalmente contenido para adultos.
sábado, 14 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
Un pedito silencioso
Una viejita, en la mitad de un servicio religioso, se inclina y le dice al oído al esposo:
- Me acabo de tirar un pedito silencioso... Qué hago...?
Y el marido le responde:
- Ahora nada, pero después cámbiale las pilas al Sonotone
- Me acabo de tirar un pedito silencioso... Qué hago...?
Y el marido le responde:
- Ahora nada, pero después cámbiale las pilas al Sonotone
El pintor de Lepe
Un pintor de Lepe llega a la casa de un ricachón de Sotogrande y le pregunta al dueño si tiene algo para arreglar o reparar, ya que necesita algo de dinero. El dueño le dice:
- ¿Cuánto me cobras por pintar el porche?
El lepero responde:
- ¿Qué le parecen... 100 euros?
El hacendado, muy de acuerdo con el precio, le da la pintura, la escalera, los pinceles, etc. Al rato su esposa le comenta:
-¿Sabrá ese hombre que tiene que pintar el techo también?... ¿por qué no vas a ver cómo lo está haciendo?... mira que es de Lepe... y hacen muchos chistes sobre ellos...
El marido no le presta atención. Al rato suena el timbre. Es el lepero, que le dice:
-Terminé con el trabajo y ya limpié los pinceles... como tenía pintura extra le di dos manos y guardé todo en el garaje.
El señor, sorprendido, saca dinero de su bolsillo y paga lo convenido, y le agrega 10 euros de propina.
El lepero se lo agradece y ya retirándose, se vuelve y dice:
- ¡Ah!... y no es un Porsche... es un Toyota.
- ¿Cuánto me cobras por pintar el porche?
El lepero responde:
- ¿Qué le parecen... 100 euros?
El hacendado, muy de acuerdo con el precio, le da la pintura, la escalera, los pinceles, etc. Al rato su esposa le comenta:
-¿Sabrá ese hombre que tiene que pintar el techo también?... ¿por qué no vas a ver cómo lo está haciendo?... mira que es de Lepe... y hacen muchos chistes sobre ellos...
El marido no le presta atención. Al rato suena el timbre. Es el lepero, que le dice:
-Terminé con el trabajo y ya limpié los pinceles... como tenía pintura extra le di dos manos y guardé todo en el garaje.
El señor, sorprendido, saca dinero de su bolsillo y paga lo convenido, y le agrega 10 euros de propina.
El lepero se lo agradece y ya retirándose, se vuelve y dice:
- ¡Ah!... y no es un Porsche... es un Toyota.
jueves, 12 de enero de 2012
La prueba de la desaparición de los €uros
!!!He aquí la prueba de que los euros se evaporan!!!
Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, al pedir la cuenta, es donde viene el 'sarao':
- Camarero... nos trae la cuenta, por favor?
- Son 30 euros, caballeros.
Y cada uno de ellos pone 10 euros.
Cuando el camarero va a poner el dinero en la caja, lo ve el jefe y le dice:
- No, esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.
El camarero se da cuenta que si devuelve los 5 euros puede haber un lío para repartirlos y decide lo siguiente: "Ya está. Me quedaré 2 euros y les devuelvo 3, uno para cada uno." Y así lo hace: les devuelve a cada uno 1 euro.
Ahora es cuando viene el follón: si cada uno puso 10 euros y les devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros.
Hasta aquí de acuerdo, ¿no...? Pues bien:
9 x 3 = 27 euros. Si añadimos los dos que se queda el camarero:
27 + 2 = 29 euros
¿¿¿DÓNDE ESTÁ EL OTRO EURO???....... Si alguien sabe la respuesta que lo diga.
Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, al pedir la cuenta, es donde viene el 'sarao':
- Camarero... nos trae la cuenta, por favor?
- Son 30 euros, caballeros.
Y cada uno de ellos pone 10 euros.
Cuando el camarero va a poner el dinero en la caja, lo ve el jefe y le dice:
- No, esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.
El camarero se da cuenta que si devuelve los 5 euros puede haber un lío para repartirlos y decide lo siguiente: "Ya está. Me quedaré 2 euros y les devuelvo 3, uno para cada uno." Y así lo hace: les devuelve a cada uno 1 euro.
Ahora es cuando viene el follón: si cada uno puso 10 euros y les devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros.
Hasta aquí de acuerdo, ¿no...? Pues bien:
9 x 3 = 27 euros. Si añadimos los dos que se queda el camarero:
27 + 2 = 29 euros
¿¿¿DÓNDE ESTÁ EL OTRO EURO???....... Si alguien sabe la respuesta que lo diga.
Los hombres somos así
Él está tumbado, medio tirado en el sillón. La camiseta sin mangas, deja notar una enorme barriga cervecera. Con los pantaloncitos cortos y las zapatillas de dedo, sus peludas piernas descansan sobre el cojín del suelo. La barba no afeitada del fin de semana, el brillo del sudor en su cara y el poco pelo que le queda despeinado terminan de describir la estampa.
En la mano, una cerveza. En la otra, el mando del televisor. En la mesa, dos latas de cerveza ya vacías, el cenicero lleno y un plato con cáscaras de cacahuetes. El cigarrillo colgando de la comisura de la boca. Viendo el partido de fútbol en la televisión, apenas dice ni hace nada si no es para acordarse de la familia del árbitro.
Ella sale de su habitación, monísima. Guapa, elegante, arreglada y perfumada, pasa por delante de él cuando le pregunta:
- ¿Adonde vas tan empingorotada?
Ella le contesta:
- A dar un paseo con mis amigas
Antes de salir por la puerta, se detiene un momento, se queda mirando el lamentable cuadro y se hace, en alto, esta pregunta:
- ¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?
A lo que él, sin apartar los ojos del televisor, responde:
- Y tú, ¿cuándo cojones has estado en Marte?
En la mano, una cerveza. En la otra, el mando del televisor. En la mesa, dos latas de cerveza ya vacías, el cenicero lleno y un plato con cáscaras de cacahuetes. El cigarrillo colgando de la comisura de la boca. Viendo el partido de fútbol en la televisión, apenas dice ni hace nada si no es para acordarse de la familia del árbitro.
Ella sale de su habitación, monísima. Guapa, elegante, arreglada y perfumada, pasa por delante de él cuando le pregunta:
- ¿Adonde vas tan empingorotada?
Ella le contesta:
- A dar un paseo con mis amigas
Antes de salir por la puerta, se detiene un momento, se queda mirando el lamentable cuadro y se hace, en alto, esta pregunta:
- ¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?
A lo que él, sin apartar los ojos del televisor, responde:
- Y tú, ¿cuándo cojones has estado en Marte?
miércoles, 11 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Una anestesia muy particular
El odontólogo le explica al hombre, al que debía extraerle la muela, que lo iba a anestesiar. Comienza a preparar la jeringa cuando el hombre lo interrumpe:
-Nada de agujas, yo tengo pánico a las agujas...
-Bueno, dice el odontologo, vamos a anestesiar con un poco de gas...
-No doctor... No soporto tener la máscara de gas en la cara.
-Bueno, dice el odontologo, vamos a anestesiar con un poco de gas...
-No doctor... No soporto tener la máscara de gas en la cara.
El odontologo trae una pastilla y se la da al paciente, que se la toma sin protestar.
-Con las pastillas no tengo problemas. ¿Que es lo que me acabo de tomar?
-Viagra, dice el odontólogo.
El tipo responde gritando: ¿Viagra?... ¿Para qué me da viagra?
-Viagra, dice el odontólogo.
El tipo responde gritando: ¿Viagra?... ¿Para qué me da viagra?
Tener agallas o tener huevos
AGALLAS: Es llegar tarde a casa después de una noche con los amigos, ser recibido en la puerta por tu mujer con la escoba en la mano, y tener agallas de decirle: ¿Estas barriendo o vas a volar...??
HUEVOS: Es llegar tarde a casa después de una noche con los amigos, oliendo a cerveza y perfume de mujer, con pintalabios en la camisa, darle una palmadita en el culo a tu mujer y tener huevos de decirle: ¡¡NO pongas esa cara que ahora vas tú!!
HUEVOS: Es llegar tarde a casa después de una noche con los amigos, oliendo a cerveza y perfume de mujer, con pintalabios en la camisa, darle una palmadita en el culo a tu mujer y tener huevos de decirle: ¡¡NO pongas esa cara que ahora vas tú!!
HUEVOS Y AGALLAS: Es el que llega a casa y le dice a su mujer: "¡Vamos a echar un polvo!" y la mujer le contesta: "No tengo ganas, es que me duele la cabeza..." y el tío contesta: "Pero bueno... ¿qué os pasa hoy a todas...?"
lunes, 9 de enero de 2012
Propósitos para el nuevo año
Mi mujer me regaló para Reyes un vale para una semana con un personal trainer en el gimnasio al que va Jesús Vázquez. Mi personal trainer, Vanesa, resultó ser una instructora de Aeróbic de 26 años, modelo de trajes de baño...
Lunes: Empecé mi día a las 6 de la mañana. Fue bastante difícil levantarse, pero todo cambió cuando llegué al gimnasio y vi a VANESA esperándome. Parecía una diosa griega: alta, rubia, ojos azules, pechos increíbles y una gran sonrisa, con unos labios carnosos espectaculares. VANESA me mostró los distintos aparatos y me tomó el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija. Se alarmó de que mi pulso estuviera tan acelerado, pero yo lo atribuí a su malla de lycra metida entre sus nalgas... Disfruté viéndola dar su clase de aeróbic, después de terminar mi inspirador día de ejercicio. VANESA me estaba motivando cuando hacia yo mis flexiones, a pesar de que ya me dolía la barriga de tanto meterla para adentro (la barriga) cada vez que la chica pasaba junto a mí...
Martes: Un café doble bien cargado y ¡al gimnasio! VANESA me puso a levantar una barra de metal y después se atrevió a ponerle ¡¡¡pesas!!! Mis piernas estaban un poco debilitadas por la cinta, pero logré completar ¡UN KILOMETRO COMPLETOOO!! La aprobadora sonrisa de VANESA y su guiño cómplice hicieron que todo valiera la pena... ¡Me sentía fantástico...! era una nueva vida para mí.
Miércoles: La única forma de lavarme los dientes ha sido poniendo el cepillo sobre el lavabo y moviendo la cabeza a ambos lados encima de él. Creo que tengo una hernia en los pectorales. Conducir no fue tan fácil; sólo al frenar y dar vueltas al volante me dolía hasta el pelo; estacioné encima de una moto... VANESA se impacientó un poco conmigo por considerar que mis aullidos de dolor al levantar las pesas molestaban a los demás socios del club. La verdad es que su voz resulta un poco aguda a esas horas de la mañana y cuando grita se vuelve nasal y muy molesta. Como no podía correr en la cinta porque me dolían los huevos, VANESA me puso a hacer steps, de forma que ahora me duele también el culo. Me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar de la vida: otra de sus tantas gilipolleces y promesas.
Jueves: VANESA me estaba esperando con sus dientes de vampiro y su sonrisita estilo the Joker. Llegué media hora tarde: fue el tiempo que tardé en ponerme los zapatos. La muy zorra me puso a trabajar con las argollas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a esconderme en el baño. Mandó a otro entrenador a buscarme y, como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y... me hundí.
Viernes: Odio a la hija de puta de VANESA más que a cualquier otro ser humano que haya odiado en la historia del mundo. Estúpida, anoréxica, anémica, zorra y desgraciada sin cerebro. Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover sin un dolor desesperante, le rompería todos los huesos, la puta madre que la parió. Va y me dice que trabajara mis tríceps, ¡SI YO NO TENGO TRICEPS!!!... Y si no quiere que me caiga en el suelo, que no me pase las putas barras o cualquier otra cosa que pese más que un folio... Me desmayé en la bicicleta y me desperté en la camilla de la nutricionista, una flaca hija de puta que me dio una cátedra de alimentación sana, ¡claro! La muy cretina no tiene ni puta idea de lo que es morirse realmente de hambre. ¿Por qué no me pudo tocar alguien más tranquilo, como un diseñador de moda o una estilista?
Sábado: La anormal de VANESA me dejó un mensaje en el contestador con su vocecita repelente preguntándome por qué no fui hoy. Sólo con escucharla me dieron ganas de cargarme el móvil, pero no tenía la fuerza suficiente ni para levantarlo, incluso ni para levantar el mando de la tele, así que me pasé 11 horas seguidas viendo los documentales de la 2... putos pajaritos saltando de rama en rama.
Domingo: Hoy he ido a la iglesia para agradecerle a Dios que esta semana haya terminado. Me arrodillé y no pude levantarme. Aproveché para rezar y pedir que el año que viene, mi mujer me regale algo un poco más divertido, como una endodoncia, un cateterismo, un trasplante de próstata o una colonoscopia.
Lunes: Empecé mi día a las 6 de la mañana. Fue bastante difícil levantarse, pero todo cambió cuando llegué al gimnasio y vi a VANESA esperándome. Parecía una diosa griega: alta, rubia, ojos azules, pechos increíbles y una gran sonrisa, con unos labios carnosos espectaculares. VANESA me mostró los distintos aparatos y me tomó el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija. Se alarmó de que mi pulso estuviera tan acelerado, pero yo lo atribuí a su malla de lycra metida entre sus nalgas... Disfruté viéndola dar su clase de aeróbic, después de terminar mi inspirador día de ejercicio. VANESA me estaba motivando cuando hacia yo mis flexiones, a pesar de que ya me dolía la barriga de tanto meterla para adentro (la barriga) cada vez que la chica pasaba junto a mí...
Martes: Un café doble bien cargado y ¡al gimnasio! VANESA me puso a levantar una barra de metal y después se atrevió a ponerle ¡¡¡pesas!!! Mis piernas estaban un poco debilitadas por la cinta, pero logré completar ¡UN KILOMETRO COMPLETOOO!! La aprobadora sonrisa de VANESA y su guiño cómplice hicieron que todo valiera la pena... ¡Me sentía fantástico...! era una nueva vida para mí.
Miércoles: La única forma de lavarme los dientes ha sido poniendo el cepillo sobre el lavabo y moviendo la cabeza a ambos lados encima de él. Creo que tengo una hernia en los pectorales. Conducir no fue tan fácil; sólo al frenar y dar vueltas al volante me dolía hasta el pelo; estacioné encima de una moto... VANESA se impacientó un poco conmigo por considerar que mis aullidos de dolor al levantar las pesas molestaban a los demás socios del club. La verdad es que su voz resulta un poco aguda a esas horas de la mañana y cuando grita se vuelve nasal y muy molesta. Como no podía correr en la cinta porque me dolían los huevos, VANESA me puso a hacer steps, de forma que ahora me duele también el culo. Me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar de la vida: otra de sus tantas gilipolleces y promesas.
Jueves: VANESA me estaba esperando con sus dientes de vampiro y su sonrisita estilo the Joker. Llegué media hora tarde: fue el tiempo que tardé en ponerme los zapatos. La muy zorra me puso a trabajar con las argollas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a esconderme en el baño. Mandó a otro entrenador a buscarme y, como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y... me hundí.
Viernes: Odio a la hija de puta de VANESA más que a cualquier otro ser humano que haya odiado en la historia del mundo. Estúpida, anoréxica, anémica, zorra y desgraciada sin cerebro. Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover sin un dolor desesperante, le rompería todos los huesos, la puta madre que la parió. Va y me dice que trabajara mis tríceps, ¡SI YO NO TENGO TRICEPS!!!... Y si no quiere que me caiga en el suelo, que no me pase las putas barras o cualquier otra cosa que pese más que un folio... Me desmayé en la bicicleta y me desperté en la camilla de la nutricionista, una flaca hija de puta que me dio una cátedra de alimentación sana, ¡claro! La muy cretina no tiene ni puta idea de lo que es morirse realmente de hambre. ¿Por qué no me pudo tocar alguien más tranquilo, como un diseñador de moda o una estilista?
Sábado: La anormal de VANESA me dejó un mensaje en el contestador con su vocecita repelente preguntándome por qué no fui hoy. Sólo con escucharla me dieron ganas de cargarme el móvil, pero no tenía la fuerza suficiente ni para levantarlo, incluso ni para levantar el mando de la tele, así que me pasé 11 horas seguidas viendo los documentales de la 2... putos pajaritos saltando de rama en rama.
Domingo: Hoy he ido a la iglesia para agradecerle a Dios que esta semana haya terminado. Me arrodillé y no pude levantarme. Aproveché para rezar y pedir que el año que viene, mi mujer me regale algo un poco más divertido, como una endodoncia, un cateterismo, un trasplante de próstata o una colonoscopia.
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